TDAH y alimentación: ¿ofrece perspectiva la dieta cetogénica?
Fuente: Jeleefstijlalsmedicijn
En este artículo discutimos nueva evidencia sobre cómo esta dieta podría
tener beneficios para personas con TDAH.
Muchos adultos con TDAH experimentan desafíos en el área de
concentración, energía y regulación de impulsos. Al mismo tiempo, muchos consideran
su forma de pensar como una parte integral de su identidad,
con fortalezas únicas. Dentro de esta perspectiva de neurodiversidad
presentamos la dieta cetogénica como una posible manera de aliviar ciertas
quejas, no como corrección de un ‘trastorno’.
La información transparente ayuda a las personas con TDAH y su entorno a ver juntos
si esto les conviene.
Autor: Jaap
Versfelt
Revisores científicos: Nathalie van Vugt
MSc, exalumna del LBI; David
Bezpalec, candidato a doctorado en LBI; Dra. Eline
Dekeyster, profesora asociada de Neurociencias y
jefa del LBI (Lifestyle Brain Interaction), Universidad de Leiden
Información clave del artículo TDAH y alimentación
Sección titulada «Información clave del artículo TDAH y alimentación»- El TDAH es cada vez más común: El TDAH es una condición que causa problemas con la atención, hiperactividad y comportamiento impulsivo. Desde 2002, el uso de medicación para el TDAH en los Países Bajos se ha multiplicado por siete.
- Déficits energéticos en el cerebro con TDAH: El cerebro consume mucha energía, principalmente de glucosa, proveniente de azúcares y almidones en la comida. Sin embargo, en personas con TDAH el metabolismo cerebral parece funcionar menos bien. Un déficit de energía en el cerebro puede contribuir a las limitaciones cognitivas que ocurren en el TDAH.
- El papel de la disfunción metabólica: La disfunción metabólica ocurre cuando el cuerpo tiene dificultades para convertir los alimentos eficientemente en energía. Esto ocurre más frecuentemente en personas con TDAH.
- ¿Puede ser una solución la dieta cetogénica? La dieta cetogénica consiste en muchas grasas y pocos carbohidratos. Esto obliga al cuerpo a usar “cetonas”, una fuente de energía alternativa que se produce a partir de grasa en lugar de glucosa. Las cetonas pueden así formar un combustible alternativo para el cerebro.
- Evidencia para la dieta cetogénica: La dieta cetogénica se usa de forma estándar en el tratamiento de la epilepsia y muestra resultados prometedores para Alzheimer, Parkinson y mejoras cognitivas. Aunque la evidencia directa para el TDAH es limitada, los mecanismos como el metabolismo energético mejorado y la reducción de niveles de inflamación apuntan a posibles beneficios para el TDAH.
- Consideraciones de seguridad: La dieta cetogénica es generalmente segura para adultos. Sin embargo, ciertas condiciones deben ser excluidas, como trastornos metabólicos raros, el uso de ciertos medicamentos (por ejemplo, insulina, litio) y trastornos alimentarios. Con uso a largo plazo se recomienda el control regular de los niveles de colesterol. Para niños, la dieta es parte del tratamiento estándar para la epilepsia (generalmente por un período limitado de dos años), pero no hay directrices para otras condiciones. Por lo tanto, se recomienda supervisión médica antes de comenzar esta dieta.
- Comenzar con la dieta: Empezar una dieta cetogénica puede ser desafiante sin guía. Herramientas como guías para principiantes y planes de comidas pueden facilitar la transición.
- Conclusión: Aunque se necesita más investigación, la dieta cetogénica ofrece una posible alternativa para manejar los síntomas del TDAH, especialmente cuando los tratamientos estándar no tienen suficiente efecto.
1. Qué es el TDAH
Sección titulada «1. Qué es el TDAH»TDAH significa trastorno por déficit de atención e hiperactividad. Es una condición que afecta cómo las personas se concentran, manejan tareas y controlan impulsos. El TDAH puede manifestarse en uno o más de los siguientes comportamientos:
- Falta de atención: Esto significa tener dificultades para mantenerse enfocado, distraerse fácilmente o tener problemas con la organización.
- Hiperactividad: Esto incluye estar constantemente en movimiento, inquietud o hablar mucho — incluso en momentos inapropiados.
- Impulsividad: Actuar sin pensar, interrumpir a otros o tener dificultades para esperar su turno.
Todos experimentan estos comportamientos alguna vez. Lo que hace diferente al TDAH es que estos comportamientos ocurren frecuentemente y en diferentes situaciones — como en la escuela, en el trabajo, en casa o con amigos. También interfieren con la vida diaria de alguien con TDAH.
2. El TDAH es cada vez más común
Sección titulada «2. El TDAH es cada vez más común»Cada vez más niños reciben el diagnóstico de TDAH. En 2023, más del 5% de los padres holandeses indicaron que su hijo entre 4 y 12 años tenía TDAH. Los niños reciben el diagnóstico más a menudo que las niñas: aproximadamente el 6,6% de los niños versus el 3,5% de las niñas (NJI, 2024). El número de personas que usan medicación para el TDAH también ha aumentado fuertemente. En 2003, aproximadamente 48.000 personas en los Países Bajos recibieron prescripción de medicación para el TDAH como Ritalin. En 2024, ese número había aumentado a casi 304.000.
| Medicación | 2003 | 2010 | 2015 | 2020 | 2024 | Crecimiento |
|---|---|---|---|---|---|---|
| Dexanfetamina | 12 | 4.287 | 24.643 | 37.610 | 61.197 | +5.000% |
| Metilfenidato | 48.430 | 140.421 | 193.774 | 195.196 | 255.806 | +428% |
| Atomoxetina | - | 5.885 | 4.260 | 4.736 | 6.897 | - |
| Total | 48.436 | 146.483 | 213.372 | 225.848 | 303.786 | +527% |
Figura 1. Evolución del uso de medicación para TDAH en los Países Bajos. Fuente: GIP Databank.
¿Cuál podría ser la causa de este aumento y qué se puede hacer al respecto? Para responder estas preguntas, primero debemos entender cómo el cerebro usa energía y qué sucede cuando este proceso no funciona bien.
3. El cerebro como órgano intensivo en energía
Sección titulada «3. El cerebro como órgano intensivo en energía»El cerebro humano consume cantidades extremas de energía. Aunque representa
solo el 2% del peso corporal, usa aproximadamente el 20%
de la energía del cuerpo en reposo. Esta energía proviene principalmente
de la glucosa, una forma de azúcar en los alimentos. Los carbohidratos en nuestra
comida — como dulces, refrescos, pan, pasta y arroz — se
descomponen en glucosa, que se transporta al cerebro a través de la sangre.
La glucosa es el combustible principal del cerebro.
Pero esta dependencia de la glucosa tiene una desventaja. Cuando hay una
interrupción en el uso de glucosa, el cerebro no obtiene la
energía que necesita para funcionar bien. Esto es especialmente
importante para las personas con TDAH:
- El TDAH afecta el enfoque, la planificación y la gestión de tareas. Estas funciones cognitivas dependen de regiones cerebrales que necesitan mucha energía para funcionar bien. La investigación muestra que en tareas mentales complejas las regiones cerebrales involucradas consumen más energía. Si el cerebro no obtiene suficiente energía, estas tareas se vuelven más difíciles.
- Las tareas cognitivas requieren energía cerebral. En personas con TDAH, los científicos han descubierto que ciertas partes del cerebro — especialmente las involucradas en el enfoque y la toma de decisiones — usan la glucosa menos bien. Esta capacidad reducida para convertir glucosa en energía se llama “hipometabolismo cerebral de glucosa” y se ha observado en varias condiciones cerebrales, incluyendo el TDAH (Newman, 2011).
- La energía cerebral puede estar alterada en personas con TDAH. Una capacidad reducida para usar glucosa como fuente de energía ocurre en varias condiciones neurológicas como epilepsia, lesión cerebral traumática, trastorno bipolar y Alzheimer. Esto también se aplica al TDAH (Zametkin, 1990). Este déficit energético podría explicar algunos problemas de las personas con TDAH.
¿Qué puede causar tales déficits energéticos en el cerebro?
4. La disfunción metabólica altera el uso de glucosa como energía cerebral
Sección titulada «4. La disfunción metabólica altera el uso de glucosa como energía cerebral»La disfunción metabólica ocurre cuando el metabolismo — el sistema que convierte los alimentos en energía y nutrientes — no funciona bien. Esto puede alterar el suministro de energía del cerebro. Normalmente, el cerebro depende de la glucosa de los alimentos como su principal fuente de energía. La glucosa se transporta a las células a través de la sangre y entra con la ayuda de la insulina, una hormona que actúa como una “llave” para abrir las células.
En la disfunción metabólica, las células del cuerpo, incluyendo las células cerebrales, se vuelven menos sensibles a la insulina. Esto se llama resistencia a la insulina. Como resultado, llega menos glucosa a las células y el cerebro tiene dificultades para obtener suficiente energía.
La disfunción metabólica aumenta el riesgo de condiciones físicas como diabetes tipo 2, ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares. Además, aumenta la probabilidad de condiciones cerebrales como demencia y Parkinson. Cuando la disfunción metabólica se manifiesta en características clínicas medibles, como una circunferencia de cintura agrandada y presión arterial alta, hablamos del síndrome metabólico. Este síndrome parece estar relacionado con el TDAH (Yuan, 2022).
La relación entre la disfunción metabólica y el TDAH aún se está investigando. Posiblemente esta relación es recíproca: la disfunción metabólica puede aumentar el riesgo de TDAH, mientras que el TDAH puede llevar a elecciones de estilo de vida que contribuyen a la disfunción metabólica.
La disfunción metabólica es cada vez más común en los Países Bajos. En los años 90,
el 19% de los hombres y el 12% de las mujeres entre 28 y 59 años tenían el
síndrome metabólico. En 2020, esto se había duplicado al 36% de los hombres y
24% de las mujeres (Bos,
2007; Sigit,
2020).
Factores como comer muchos alimentos ultraprocesados, muy poca
actividad física, estrés, falta de sueño y exposición a sustancias dañinas
pueden contribuir a la disfunción metabólica. Mejorar estos
hábitos puede restaurar la capacidad del cuerpo para usar glucosa como energía,
lo que apoya tanto la salud física como la cerebral.
5. Las cetonas como combustible alternativo para el cerebro
Sección titulada «5. Las cetonas como combustible alternativo para el cerebro»La dieta cetogénica es un patrón alimentario rico en grasas y muy
bajo en carbohidratos. Esto hace que el cuerpo alcance un estado
llamado ‘cetosis’, donde cambia de usar carbohidratos como fuente
de energía principal a usar ‘cetonas’.
Las cetonas son moléculas especiales que se producen en el hígado
cuando el cuerpo descompone la grasa. Normalmente, el cerebro depende
de la glucosa (una forma de azúcar) de los carbohidratos como
combustible. Sin embargo, cuando la ingesta de carbohidratos es muy baja — como
en el ayuno, ejercicio prolongado o una dieta cetogénica — el cuerpo
comienza a producir cetonas. Estas cetonas se transportan al
cerebro a través del torrente sanguíneo y proporcionan energía allí.
Notablemente, las cetonas después de un período de ayuno muy largo (30 a 40
días) pueden cubrir hasta el 70% de las necesidades energéticas del cerebro. El
cuerpo todavía produce un poco de glucosa para el cerebro a través de un
proceso llamado ‘gluconeogénesis’. Aquí, la glucosa se produce
a partir de fuentes no carbohidratadas, como proteínas en carne, huevos o legumbres.
Esta capacidad de usar cetonas como fuente de energía es un
mecanismo de supervivencia de la evolución humana. Durante períodos de
escasez de alimentos, el cuerpo dependía de las reservas de grasa para producir cetonas,
para que el cerebro pudiera seguir funcionando, incluso sin
alimentación regular. Gracias a esta adaptación, los humanos podían sobrevivir semanas
sin comida.
6. Evidencia de la efectividad de la dieta cetogénica para condiciones cerebrales
Sección titulada «6. Evidencia de la efectividad de la dieta cetogénica para condiciones cerebrales»La dieta cetogénica se ha investigado como un posible tratamiento para
condiciones relacionadas con el cerebro (Anderson,
2025). Ya se usa ampliamente en
el tratamiento de la diabetes tipo 2, porque puede mejorar los niveles de azúcar en sangre
y ayudar al cuerpo a usar mejor la insulina
(Goldenberg,
2021).
¿Pero cuál es el efecto en el cerebro? La investigación muestra que puede
ayudar con varias condiciones cerebrales. Aquí hay algunos
ejemplos:
- Epilepsia. La dieta cetogénica se ha usado durante más de 100 años para tratar la epilepsia, especialmente en personas donde la medicación tiene efecto insuficiente (Jiang, 2022). En niños, incluso está incluida en las directrices médicas oficiales en los Países Bajos y ha demostrado ser efectiva para reducir las convulsiones (FMS).
- Alzheimer. Los estudios han demostrado que las personas con Alzheimer que siguen una dieta cetogénica a menudo experimentan mejoras en la memoria y habilidades lingüísticas (Jensen, 2020).
- Parkinson. Un pequeño estudio con cinco participantes mostró que las personas con Parkinson tenían menos síntomas después de solo 28 días con una dieta cetogénica. Los síntomas mejoraron aproximadamente un 45% (Vanitallie, 2005).
La dieta no solo ayuda a reducir los síntomas de estas condiciones, sino que también puede mejorar las funciones cognitivas. Un estudio de revisión de 27 investigaciones mostró que la cetosis (el estado que es causado por la dieta cetogénica) mejoró las habilidades de pensamiento como atención, memoria y alerta en la mayoría de los participantes. Importante es que ninguno de estos estudios encontró efectos negativos en la función cerebral (Chinna-Meyyappan, 2023).
Programa de NTR Ciencia: La dieta keto como medicamento contra el TDAH y la epilepsia con Eline Dekeyster
7. La dieta cetogénica y el posible impacto en el TDAH
Sección titulada «7. La dieta cetogénica y el posible impacto en el TDAH»¿Cuál es la evidencia de que la dieta cetogénica puede ser beneficiosa para personas con TDAH? Esta evidencia es todavía escasa y reciente. No hay estudios aleatorizados que demuestren que las personas con TDAH se beneficien de esta dieta (o no). Sin embargo, cada vez más informes anecdóticos no publicados apuntan a un posible efecto positivo. Además, la evidencia mecanicista sugiere que la dieta cetogénica puede ayudar. Estos mecanismos se relacionan con el suministro de energía del cerebro, la protección contra el estrés en las células cerebrales y el equilibrio de neurotransmisores:\
7.1. Abordar los déficits de energía cerebral
Sección titulada «7.1. Abordar los déficits de energía cerebral»Como se describió anteriormente, el TDAH está asociado con un déficit
de energía cerebral, particularmente en áreas que son esenciales para
funciones ejecutivas, regulación de la atención y resistencia
cognitiva (Todd,
2001). La investigación muestra que la corteza prefrontal,
una región cerebral importante para estas funciones, usa menos glucosa en personas con
TDAH (Zametkin,
1990).
Las cetonas podrían proporcionar una fuente de energía más eficiente y estable
que la glucosa. A diferencia de la glucosa, que depende de la
ingesta de alimentos y fluctúa, las cetonas ofrecen un suministro de energía constante.
Las cetonas mejoran el funcionamiento de las mitocondrias
(las fábricas de energía en las células) y aumentan la producción de energía, lo que
puede contribuir a un mejor suministro de energía en el cerebro en
el TDAH (Marosi,
2016).
7.2. Protección de las células cerebrales
Sección titulada «7.2. Protección de las células cerebrales»El TDAH está asociado con un mayor estrés oxidativo e inflamación
de bajo grado. El estrés oxidativo ocurre cuando moléculas dañinas,
llamadas especies reactivas de oxígeno (ROS), se acumulan más rápido de lo que el
cuerpo puede neutralizarlas. Esto puede dañar las células cerebrales y afectar su
función. La investigación indica que el estrés oxidativo puede jugar
un papel importante en el TDAH (Corona,
2020).
Las cetonas tienen un efecto protector para las neuronas, lo que significa que
ayudan a proteger las células cerebrales del daño. Reducen
la inflamación y el estrés oxidativo, lo que posiblemente puede ser beneficioso para
las personas con TDAH (Pinto,
2018).
7.3. Equilibrar los neurotransmisores
Sección titulada «7.3. Equilibrar los neurotransmisores»Las personas con TDAH a menudo tienen un desequilibrio en neurotransmisores importantes,
como dopamina, noradrenalina y glutamato (Cortese,
2012). Estas sustancias químicas juegan un papel crucial
en el enfoque, la hiperactividad y el autocontrol.
Las cetonas parecen influir en estas sustancias químicas de varias maneras.
Por ejemplo, pueden aumentar la cantidad de GABA, un neurotransmisor
calmante que equilibra los efectos excitatorios del glutamato.
Al restaurar este equilibrio, las cetonas podrían posiblemente
reducir la hiperactividad, mejorar el enfoque y apoyar la regulación emocional
en personas con TDAH.
Aunque estos hallazgos iniciales son prometedores, se necesita más investigación para determinar si estos beneficios pueden reproducirse consistentemente en personas con TDAH.
8. ¿Es segura la dieta cetogénica?
Sección titulada «8. ¿Es segura la dieta cetogénica?»Para responder a esta pregunta, distinguimos entre niños y adultos.
8.1. Niños
Sección titulada «8.1. Niños»La dieta cetogénica se ha utilizado durante más de un siglo como tratamiento para niños con epilepsia que no responden a la medicación. En los Países Bajos, es oficialmente reconocida como método de tratamiento para estos casos. Generalmente la dieta se sigue durante aproximadamente dos años, o menos si las convulsiones se detienen (Federación de Especialistas Médicos, 2024). Para la epilepsia, esta duración se considera segura bajo supervisión médica, pero para otras condiciones, incluyendo el TDAH, se necesita más investigación sobre los efectos a largo plazo y la seguridad. El uso prolongado puede, por ejemplo, llevar a retrasos en el crecimiento.
8.2. Adultos
Sección titulada «8.2. Adultos»Para los adultos, la dieta cetogénica es generalmente segura, siempre que estén
bajo la guía de un especialista en nutrición para prevenir deficiencias de
nutrientes, problemas de electrolitos y quejas digestivas.
Sin embargo, hay situaciones donde se requiere precaución. Las personas con
trastornos metabólicos raros que no pueden procesar bien la grasa
deben evitar esta dieta. Además, los adultos que usan ciertos
medicamentos necesitan tener cuidado extra. Por ejemplo, las personas que usan insulina
para diabetes o litio para el trastorno bipolar pueden
notar que la dieta influye en su tratamiento. En tales casos,
la supervisión médica es esencial.
Finalmente, la dieta puede llevar a un aumento del colesterol LDL,
también llamado colesterol “malo”. Los niveles más altos de LDL están
asociados con enfermedades cardíacas, por lo que las personas que siguen la dieta
deben controlar regularmente sus valores de colesterol.
Recuadro: cetoacidosis
La dieta cetogénica a veces genera preocupación sobre la cetoacidosis, pero esto
es un malentendido. La cetosis, el estado deseado con la dieta, y
la cetoacidosis, una condición médica peligrosa, funcionan a través de
diferentes mecanismos:
— Cetosis ocurre cuando el cuerpo quema grasa en lugar de
carbohidratos, donde se producen cetonas como combustible. Este
proceso es natural y seguro para la mayoría de las personas.
— Cetoacidosis por otro lado es una condición peligrosa donde
los niveles de cetonas se vuelven extremadamente altos, llevando a una disminución dañina
de la acidez de la sangre (acidosis). Esto generalmente sucede en personas
con diabetes tipo 1 no tratada. Para personas con un páncreas
sano, la dieta cetogénica no causa cetoacidosis
(Westerberg,
2013).
9. Comenzar con la dieta cetogénica
Sección titulada «9. Comenzar con la dieta cetogénica»Este artículo no cubre todos los detalles de la dieta cetogénica. Para más información práctica puedes ir aquí: la guía keto definitiva para principiantes. Esta guía contiene:
- Qué es una dieta cetogénica
- Cómo funciona y cuáles son los efectos en el cuerpo
- Explicación sobre cetosis y cetonas y cómo medirlas
- Información sobre nutrientes
- Qué alimentos son adecuados para la dieta cetogénica
- Recetas y planes de comidas
La guía keto definitiva para principiantes
10. Conclusión
Sección titulada «10. Conclusión»Hay cada vez más evidencia de que la dieta cetogénica puede ser beneficiosa para condiciones cerebrales como Alzheimer y Parkinson.
Para el TDAH, la evidencia aún se limita a pequeños estudios e informes de casos, mientras que faltan estudios clínicos a gran escala. Sin embargo, los estudios apuntan a mecanismos prometedores, como un mejor suministro de energía al cerebro, un mejor equilibrio de neurotransmisores y menos inflamación.
Cuando los tratamientos estándar para el TDAH tienen efecto insuficiente, la dieta cetogénica puede considerarse como alternativa, pero se recomienda supervisión médica.
Programa de NTR sobre dieta cetogénica y condiciones cerebrales
Veelgestelde vragen
¿Está probada la efectividad de la dieta cetogénica para el TDAH?
La evidencia directa para el TDAH aún es limitada. No hay estudios aleatorizados, pero la evidencia mecanicista apunta a posibles beneficios a través de una mejor energía cerebral, reducción del estrés oxidativo y mejor equilibrio de neurotransmisores. La dieta SÍ ha demostrado ser efectiva para otras afecciones cerebrales como la epilepsia.
¿Es segura la dieta cetogénica para personas con TDAH?
Para adultos, la dieta cetogénica es generalmente segura bajo la guía de un especialista en nutrición. Las personas con trastornos metabólicos raros, o que usan ciertos medicamentos como insulina o litio, deben ser especialmente cuidadosas. Se recomienda el control regular del colesterol.
¿Cómo puede ayudar la dieta cetogénica con los síntomas del TDAH?
La dieta puede ayudar a través de tres mecanismos: (1) las cetonas ofrecen una fuente de energía alternativa y más estable para el cerebro, (2) las cetonas protegen las células cerebrales contra el estrés oxidativo, y (3) las cetonas pueden mejorar el equilibrio de neurotransmisores al aumentar el GABA.
¿Puedo dejar la medicación para el TDAH si sigo la dieta cetogénica?
Nunca dejes de tomar medicación por tu cuenta. La dieta cetogénica puede ser un complemento, pero no reemplaza el tratamiento médico. Siempre discute los cambios en tu plan de tratamiento con tu médico, especialmente si usas medicamentos que pueden interactuar con la dieta.
10. Fuentes científicas sobre TDAH y alimentación
Sección titulada «10. Fuentes científicas sobre TDAH y alimentación»• Ai, Y., Zhao, J., Liu, H., Li, J., & Zhu, T. (2022). The relationship
between diabetes mellitus and attention deficit hyperactivity disorder:
A systematic review and meta-analysis. Frontiers in Pediatrics, 10,
936813. https://doi.org/10.3389/fped.2022.936813\
• Anderson, J., Ozan, E., Chouinard, V.-A., Grant, A. G., MacDonald, A.
M., Thakkar, L. N., & Palmer, C. M. (2025). The ketogenic diet as a
transdiagnostic treatment for neuropsychiatric disorders: Mechanisms and
clinical outcomes. Current Treatment Options in Psychiatry, 12(1),
1—20. https://doi.org/10.1007/s40501-024-00339-4\
• Bos, M. B., de Vries, J. H. M., Wolffenbuttel, B. H. R., Verhagen, H.,
Hillege, J. L., & Feskens, E. J. M. (2007). De prevalentie van het
metabool syndroom in Nederland: Verhoogd risico op hart- en vaatziekten
en diabetes mellitus type 2 bij een kwart van de personen onder de 60
jaar [The prevalence of the metabolic syndrome in the Netherlands:
Increased risk of cardiovascular diseases and diabetes mellitus type 2
in one quarter of persons under 60]. Nederlands Tijdschrift voor
Geneeskunde, 151(43), 2382—2388.
• Chinna-Meyyappan, A., Gomes, F. A., Koning, E., Fabe, J., Breda, V., &
Brietzke, E. (2023). Effects of the ketogenic diet on cognition: A
systematic review. Nutrition Neuroscience, 26(12), 1258—1278.
https://doi.org/10.1080/1028415X.2022.2143609\
• Corona, J. C. (2020). Role of oxidative stress and neuroinflammation
in attention-deficit/hyperactivity disorder. Antioxidants, 9(11),
1039. https://doi.org/10.3390/antiox9111039\
• Cortese, S. (2012). The neurobiology and genetics of
Attention-Deficit/Hyperactivity Disorder (ADHD): What every clinician
should know. European Journal of Paediatric Neurology, 16(5),
422—433. https://doi.org/10.1016/j.ejpn.2012.01.009\
• Federatie Medisch Specialisten. (2023). Ketogeen dieet bij
epilepsie. Richtlijnendatabase.
https://richtlijnendatabase.nl/richtlijn/epilepsie/ketogeen_dieet_bij_epilepsie.html\
• Goldenberg, J. Z., Day, A., Brinkworth, G. D., Sato, J., Yamada, S.,
Jönsson, T., Beardsley, J., Johnson, J. A., Thabane, L., & Johnston, B.
C. (2021). Efficacy and safety of low and very low carbohydrate diets
for type 2 diabetes remission: Systematic review and meta-analysis of
published and unpublished randomized trial data. BMJ, 372, m4743.
https://doi.org/10.1136/bmj.m4743\
• Jensen, N. J., Wodschow, H. Z., Nilsson, M., & Rungby, J. (2020).
Effects of ketone bodies on brain metabolism and function in
neurodegenerative diseases. International Journal of Molecular
Sciences, 21(22), 8767. https://doi.org/10.3390/ijms21228767\
• Jiang, W., Liao, J., Zhou, D., & Mu, J. (2022). Ketogenic diet therapy
for epilepsy: Past 100 years of practice. Acta Epileptologica, 4(1),
15. https://doi.org/10.1186/s42494-022-00089-x\
• Marosi, K., Kim, S. W., Moehl, K., Scheibye-Knudsen, M., Cheng, A.,
Cutler, R., Camandola, S., & Mattson, M. P. (2016). 3-Hydroxybutyrate
regulates energy metabolism and induces BDNF expression in cerebral
cortical neurons. Journal of Neurochemistry, 139(5), 769—781.
https://doi.org/10.1111/jnc.13868\
Nederlands Jeugdinstituut. (2025). Cijfers over ADHD.
https://www.nji.nl/cijfers/adhd\
• Newman, L. A., Korol, D. L., & Gold, P. E. (2011). Lactate produced by
glycogenolysis in astrocytes regulates memory processing. PLoS One,
6(12), e28427. https://doi.org/10.1371/journal.pone.0028427\
• Pinto, A., Bonucci, A., Maggi, E., Corsi, M., & Businaro, R. (2018).
Anti-oxidant and anti-inflammatory activity of ketogenic diet: New
perspectives for neuroprotection in Alzheimer’s disease. Antioxidants,
7(5), 63. https://doi.org/10.3390/antiox7050063\
• Sigit, F. S., Tahapary, D. L., Trompet, S., Sartono, E., Willems van
Dijk, K., Rosendaal, F. R., & de Mutsert, R. (2020). The prevalence of
metabolic syndrome and its association with body fat distribution in
middle-aged individuals from Indonesia and the Netherlands: A
cross-sectional analysis of two population-based studies. Diabetology &
Metabolic Syndrome, 12, 2. https://doi.org/10.1186/s13098-019-0503-1\
• Todd, R. D., & Botteron, K. N. (2001). Is
attention-deficit/hyperactivity disorder an energy deficiency syndrome?
Biological Psychiatry, 50(3), 151—158.
https://doi.org/10.1016/s0006-3223(01)01173-8\
• VanItallie, T. B., Nonas, C., Di Rocco, A., Boyar, K., Hyams, K., &
Heymsfield, S. B. (2005). Treatment of Parkinson disease with
diet-induced hyperketonemia: A feasibility study. Neurology, 64(4),
728—730. https://doi.org/10.1212/01.WNL.0000152046.11390.45\
• Westerberg, D. P. (2013). Diabetic ketoacidosis: Evaluation and
treatment. American Family Physician, 87(5), 337—346.
• Zametkin, A. J., Nordahl, T. E., Gross, M., King, A. C., Semple, W.
E., Rumsey, J., Hamburger, S., & Cohen, R. M. (1990). Cerebral glucose
metabolism in adults with hyperactivity of childhood onset. New England
Journal of Medicine, 323(20), 1361—1366.
https://doi.org/10.1056/NEJM199011153232001
Más videos en nuestro canal de YouTube.
Medische Disclaimer: De informatie van Stichting Je Leefstijl Als Medicijn over leefstijl, ziektes en stoornissen mag niet worden opgevat als medisch advies. In geen geval adviseren wij mensen om hun bestaande behandeling te veranderen. We raden mensen met chronische aandoeningen aan om zich over hun behandeling goed door bevoegde medische professionals te laten adviseren.
Medical Disclaimer: The information provided by Stichting Je Leefstijl Als Medicijn regarding lifestyle, diseases, and disorders should not be construed as medical advice. Under no circumstances do we advise people to alter their existing treatment. We recommend that people with chronic conditions seek advice regarding their treatment from qualified medical professionals.