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TDAH y alimentación: ¿ofrece perspectiva la dieta cetogénica?

Fuente: Jeleefstijlalsmedicijn

En este artículo discutimos nueva evidencia sobre cómo esta dieta podría tener beneficios para personas con TDAH.

Muchos adultos con TDAH experimentan desafíos en el área de concentración, energía y regulación de impulsos. Al mismo tiempo, muchos consideran su forma de pensar como una parte integral de su identidad, con fortalezas únicas. Dentro de esta perspectiva de neurodiversidad presentamos la dieta cetogénica como una posible manera de aliviar ciertas quejas, no como corrección de un ‘trastorno’. La información transparente ayuda a las personas con TDAH y su entorno a ver juntos si esto les conviene.

Autor: Jaap Versfelt
Revisores científicos: Nathalie van Vugt MSc, exalumna del LBI; David Bezpalec, candidato a doctorado en LBI; Dra. Eline Dekeyster, profesora asociada de Neurociencias y jefa del LBI (Lifestyle Brain Interaction), Universidad de Leiden

Información clave del artículo TDAH y alimentación

Sección titulada «Información clave del artículo TDAH y alimentación»
  • El TDAH es cada vez más común: El TDAH es una condición que causa problemas con la atención, hiperactividad y comportamiento impulsivo. Desde 2002, el uso de medicación para el TDAH en los Países Bajos se ha multiplicado por siete.
  • Déficits energéticos en el cerebro con TDAH: El cerebro consume mucha energía, principalmente de glucosa, proveniente de azúcares y almidones en la comida. Sin embargo, en personas con TDAH el metabolismo cerebral parece funcionar menos bien. Un déficit de energía en el cerebro puede contribuir a las limitaciones cognitivas que ocurren en el TDAH.
  • El papel de la disfunción metabólica: La disfunción metabólica ocurre cuando el cuerpo tiene dificultades para convertir los alimentos eficientemente en energía. Esto ocurre más frecuentemente en personas con TDAH.
  • ¿Puede ser una solución la dieta cetogénica? La dieta cetogénica consiste en muchas grasas y pocos carbohidratos. Esto obliga al cuerpo a usar “cetonas”, una fuente de energía alternativa que se produce a partir de grasa en lugar de glucosa. Las cetonas pueden así formar un combustible alternativo para el cerebro.
  • Evidencia para la dieta cetogénica: La dieta cetogénica se usa de forma estándar en el tratamiento de la epilepsia y muestra resultados prometedores para Alzheimer, Parkinson y mejoras cognitivas. Aunque la evidencia directa para el TDAH es limitada, los mecanismos como el metabolismo energético mejorado y la reducción de niveles de inflamación apuntan a posibles beneficios para el TDAH.
  • Consideraciones de seguridad: La dieta cetogénica es generalmente segura para adultos. Sin embargo, ciertas condiciones deben ser excluidas, como trastornos metabólicos raros, el uso de ciertos medicamentos (por ejemplo, insulina, litio) y trastornos alimentarios. Con uso a largo plazo se recomienda el control regular de los niveles de colesterol. Para niños, la dieta es parte del tratamiento estándar para la epilepsia (generalmente por un período limitado de dos años), pero no hay directrices para otras condiciones. Por lo tanto, se recomienda supervisión médica antes de comenzar esta dieta.
  • Comenzar con la dieta: Empezar una dieta cetogénica puede ser desafiante sin guía. Herramientas como guías para principiantes y planes de comidas pueden facilitar la transición.
  • Conclusión: Aunque se necesita más investigación, la dieta cetogénica ofrece una posible alternativa para manejar los síntomas del TDAH, especialmente cuando los tratamientos estándar no tienen suficiente efecto.

TDAH significa trastorno por déficit de atención e hiperactividad. Es una condición que afecta cómo las personas se concentran, manejan tareas y controlan impulsos. El TDAH puede manifestarse en uno o más de los siguientes comportamientos:

  • Falta de atención: Esto significa tener dificultades para mantenerse enfocado, distraerse fácilmente o tener problemas con la organización.
  • Hiperactividad: Esto incluye estar constantemente en movimiento, inquietud o hablar mucho — incluso en momentos inapropiados.
  • Impulsividad: Actuar sin pensar, interrumpir a otros o tener dificultades para esperar su turno.

Todos experimentan estos comportamientos alguna vez. Lo que hace diferente al TDAH es que estos comportamientos ocurren frecuentemente y en diferentes situaciones — como en la escuela, en el trabajo, en casa o con amigos. También interfieren con la vida diaria de alguien con TDAH.

Cada vez más niños reciben el diagnóstico de TDAH. En 2023, más del 5% de los padres holandeses indicaron que su hijo entre 4 y 12 años tenía TDAH. Los niños reciben el diagnóstico más a menudo que las niñas: aproximadamente el 6,6% de los niños versus el 3,5% de las niñas (NJI, 2024). El número de personas que usan medicación para el TDAH también ha aumentado fuertemente. En 2003, aproximadamente 48.000 personas en los Países Bajos recibieron prescripción de medicación para el TDAH como Ritalin. En 2024, ese número había aumentado a casi 304.000.

Medicación20032010201520202024Crecimiento
Dexanfetamina124.28724.64337.61061.197+5.000%
Metilfenidato48.430140.421193.774195.196255.806+428%
Atomoxetina-5.8854.2604.7366.897-
Total48.436146.483213.372225.848303.786+527%

Figura 1. Evolución del uso de medicación para TDAH en los Países Bajos. Fuente: GIP Databank.

¿Cuál podría ser la causa de este aumento y qué se puede hacer al respecto? Para responder estas preguntas, primero debemos entender cómo el cerebro usa energía y qué sucede cuando este proceso no funciona bien.

3. El cerebro como órgano intensivo en energía

Sección titulada «3. El cerebro como órgano intensivo en energía»

El cerebro humano consume cantidades extremas de energía. Aunque representa solo el 2% del peso corporal, usa aproximadamente el 20% de la energía del cuerpo en reposo. Esta energía proviene principalmente de la glucosa, una forma de azúcar en los alimentos. Los carbohidratos en nuestra comida — como dulces, refrescos, pan, pasta y arroz — se descomponen en glucosa, que se transporta al cerebro a través de la sangre. La glucosa es el combustible principal del cerebro.

Pero esta dependencia de la glucosa tiene una desventaja. Cuando hay una interrupción en el uso de glucosa, el cerebro no obtiene la energía que necesita para funcionar bien. Esto es especialmente importante para las personas con TDAH:

  • El TDAH afecta el enfoque, la planificación y la gestión de tareas. Estas funciones cognitivas dependen de regiones cerebrales que necesitan mucha energía para funcionar bien. La investigación muestra que en tareas mentales complejas las regiones cerebrales involucradas consumen más energía. Si el cerebro no obtiene suficiente energía, estas tareas se vuelven más difíciles.
  • Las tareas cognitivas requieren energía cerebral. En personas con TDAH, los científicos han descubierto que ciertas partes del cerebro — especialmente las involucradas en el enfoque y la toma de decisiones — usan la glucosa menos bien. Esta capacidad reducida para convertir glucosa en energía se llama “hipometabolismo cerebral de glucosa” y se ha observado en varias condiciones cerebrales, incluyendo el TDAH (Newman, 2011).
  • La energía cerebral puede estar alterada en personas con TDAH. Una capacidad reducida para usar glucosa como fuente de energía ocurre en varias condiciones neurológicas como epilepsia, lesión cerebral traumática, trastorno bipolar y Alzheimer. Esto también se aplica al TDAH (Zametkin, 1990). Este déficit energético podría explicar algunos problemas de las personas con TDAH.

¿Qué puede causar tales déficits energéticos en el cerebro?

4. La disfunción metabólica altera el uso de glucosa como energía cerebral

Sección titulada «4. La disfunción metabólica altera el uso de glucosa como energía cerebral»

La disfunción metabólica ocurre cuando el metabolismo — el sistema que convierte los alimentos en energía y nutrientes — no funciona bien. Esto puede alterar el suministro de energía del cerebro. Normalmente, el cerebro depende de la glucosa de los alimentos como su principal fuente de energía. La glucosa se transporta a las células a través de la sangre y entra con la ayuda de la insulina, una hormona que actúa como una “llave” para abrir las células.

En la disfunción metabólica, las células del cuerpo, incluyendo las células cerebrales, se vuelven menos sensibles a la insulina. Esto se llama resistencia a la insulina. Como resultado, llega menos glucosa a las células y el cerebro tiene dificultades para obtener suficiente energía.

La disfunción metabólica aumenta el riesgo de condiciones físicas como diabetes tipo 2, ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares. Además, aumenta la probabilidad de condiciones cerebrales como demencia y Parkinson. Cuando la disfunción metabólica se manifiesta en características clínicas medibles, como una circunferencia de cintura agrandada y presión arterial alta, hablamos del síndrome metabólico. Este síndrome parece estar relacionado con el TDAH (Yuan, 2022).

La relación entre la disfunción metabólica y el TDAH aún se está investigando. Posiblemente esta relación es recíproca: la disfunción metabólica puede aumentar el riesgo de TDAH, mientras que el TDAH puede llevar a elecciones de estilo de vida que contribuyen a la disfunción metabólica.


La disfunción metabólica es cada vez más común en los Países Bajos. En los años 90, el 19% de los hombres y el 12% de las mujeres entre 28 y 59 años tenían el síndrome metabólico. En 2020, esto se había duplicado al 36% de los hombres y 24% de las mujeres (Bos, 2007; Sigit, 2020).

Factores como comer muchos alimentos ultraprocesados, muy poca actividad física, estrés, falta de sueño y exposición a sustancias dañinas pueden contribuir a la disfunción metabólica. Mejorar estos hábitos puede restaurar la capacidad del cuerpo para usar glucosa como energía, lo que apoya tanto la salud física como la cerebral.

5. Las cetonas como combustible alternativo para el cerebro

Sección titulada «5. Las cetonas como combustible alternativo para el cerebro»

La dieta cetogénica es un patrón alimentario rico en grasas y muy bajo en carbohidratos. Esto hace que el cuerpo alcance un estado llamado ‘cetosis’, donde cambia de usar carbohidratos como fuente de energía principal a usar ‘cetonas’.

Las cetonas son moléculas especiales que se producen en el hígado cuando el cuerpo descompone la grasa. Normalmente, el cerebro depende de la glucosa (una forma de azúcar) de los carbohidratos como combustible. Sin embargo, cuando la ingesta de carbohidratos es muy baja — como en el ayuno, ejercicio prolongado o una dieta cetogénica — el cuerpo comienza a producir cetonas. Estas cetonas se transportan al cerebro a través del torrente sanguíneo y proporcionan energía allí.

Notablemente, las cetonas después de un período de ayuno muy largo (30 a 40 días) pueden cubrir hasta el 70% de las necesidades energéticas del cerebro. El cuerpo todavía produce un poco de glucosa para el cerebro a través de un proceso llamado ‘gluconeogénesis’. Aquí, la glucosa se produce a partir de fuentes no carbohidratadas, como proteínas en carne, huevos o legumbres.

Esta capacidad de usar cetonas como fuente de energía es un mecanismo de supervivencia de la evolución humana. Durante períodos de escasez de alimentos, el cuerpo dependía de las reservas de grasa para producir cetonas, para que el cerebro pudiera seguir funcionando, incluso sin alimentación regular. Gracias a esta adaptación, los humanos podían sobrevivir semanas sin comida.

6. Evidencia de la efectividad de la dieta cetogénica para condiciones cerebrales

Sección titulada «6. Evidencia de la efectividad de la dieta cetogénica para condiciones cerebrales»

La dieta cetogénica se ha investigado como un posible tratamiento para condiciones relacionadas con el cerebro (Anderson, 2025). Ya se usa ampliamente en el tratamiento de la diabetes tipo 2, porque puede mejorar los niveles de azúcar en sangre y ayudar al cuerpo a usar mejor la insulina (Goldenberg, 2021).

¿Pero cuál es el efecto en el cerebro? La investigación muestra que puede ayudar con varias condiciones cerebrales. Aquí hay algunos ejemplos:

  • Epilepsia. La dieta cetogénica se ha usado durante más de 100 años para tratar la epilepsia, especialmente en personas donde la medicación tiene efecto insuficiente (Jiang, 2022). En niños, incluso está incluida en las directrices médicas oficiales en los Países Bajos y ha demostrado ser efectiva para reducir las convulsiones (FMS).
  • Alzheimer. Los estudios han demostrado que las personas con Alzheimer que siguen una dieta cetogénica a menudo experimentan mejoras en la memoria y habilidades lingüísticas (Jensen, 2020).
  • Parkinson. Un pequeño estudio con cinco participantes mostró que las personas con Parkinson tenían menos síntomas después de solo 28 días con una dieta cetogénica. Los síntomas mejoraron aproximadamente un 45% (Vanitallie, 2005).

La dieta no solo ayuda a reducir los síntomas de estas condiciones, sino que también puede mejorar las funciones cognitivas. Un estudio de revisión de 27 investigaciones mostró que la cetosis (el estado que es causado por la dieta cetogénica) mejoró las habilidades de pensamiento como atención, memoria y alerta en la mayoría de los participantes. Importante es que ninguno de estos estudios encontró efectos negativos en la función cerebral (Chinna-Meyyappan, 2023).

Programa de NTR Ciencia: La dieta keto como medicamento contra el TDAH y la epilepsia con Eline Dekeyster

7. La dieta cetogénica y el posible impacto en el TDAH

Sección titulada «7. La dieta cetogénica y el posible impacto en el TDAH»

¿Cuál es la evidencia de que la dieta cetogénica puede ser beneficiosa para personas con TDAH? Esta evidencia es todavía escasa y reciente. No hay estudios aleatorizados que demuestren que las personas con TDAH se beneficien de esta dieta (o no). Sin embargo, cada vez más informes anecdóticos no publicados apuntan a un posible efecto positivo. Además, la evidencia mecanicista sugiere que la dieta cetogénica puede ayudar. Estos mecanismos se relacionan con el suministro de energía del cerebro, la protección contra el estrés en las células cerebrales y el equilibrio de neurotransmisores:\

7.1. Abordar los déficits de energía cerebral

Sección titulada «7.1. Abordar los déficits de energía cerebral»

Como se describió anteriormente, el TDAH está asociado con un déficit de energía cerebral, particularmente en áreas que son esenciales para funciones ejecutivas, regulación de la atención y resistencia cognitiva (Todd, 2001). La investigación muestra que la corteza prefrontal, una región cerebral importante para estas funciones, usa menos glucosa en personas con TDAH (Zametkin, 1990).

Las cetonas podrían proporcionar una fuente de energía más eficiente y estable que la glucosa. A diferencia de la glucosa, que depende de la ingesta de alimentos y fluctúa, las cetonas ofrecen un suministro de energía constante. Las cetonas mejoran el funcionamiento de las mitocondrias (las fábricas de energía en las células) y aumentan la producción de energía, lo que puede contribuir a un mejor suministro de energía en el cerebro en el TDAH (Marosi, 2016).

El TDAH está asociado con un mayor estrés oxidativo e inflamación de bajo grado. El estrés oxidativo ocurre cuando moléculas dañinas, llamadas especies reactivas de oxígeno (ROS), se acumulan más rápido de lo que el cuerpo puede neutralizarlas. Esto puede dañar las células cerebrales y afectar su función. La investigación indica que el estrés oxidativo puede jugar un papel importante en el TDAH (Corona, 2020).

Las cetonas tienen un efecto protector para las neuronas, lo que significa que ayudan a proteger las células cerebrales del daño. Reducen la inflamación y el estrés oxidativo, lo que posiblemente puede ser beneficioso para las personas con TDAH (Pinto, 2018).

Las personas con TDAH a menudo tienen un desequilibrio en neurotransmisores importantes, como dopamina, noradrenalina y glutamato (Cortese, 2012). Estas sustancias químicas juegan un papel crucial en el enfoque, la hiperactividad y el autocontrol.

Las cetonas parecen influir en estas sustancias químicas de varias maneras. Por ejemplo, pueden aumentar la cantidad de GABA, un neurotransmisor calmante que equilibra los efectos excitatorios del glutamato. Al restaurar este equilibrio, las cetonas podrían posiblemente reducir la hiperactividad, mejorar el enfoque y apoyar la regulación emocional en personas con TDAH.

Aunque estos hallazgos iniciales son prometedores, se necesita más investigación para determinar si estos beneficios pueden reproducirse consistentemente en personas con TDAH.

Para responder a esta pregunta, distinguimos entre niños y adultos.

La dieta cetogénica se ha utilizado durante más de un siglo como tratamiento para niños con epilepsia que no responden a la medicación. En los Países Bajos, es oficialmente reconocida como método de tratamiento para estos casos. Generalmente la dieta se sigue durante aproximadamente dos años, o menos si las convulsiones se detienen (Federación de Especialistas Médicos, 2024). Para la epilepsia, esta duración se considera segura bajo supervisión médica, pero para otras condiciones, incluyendo el TDAH, se necesita más investigación sobre los efectos a largo plazo y la seguridad. El uso prolongado puede, por ejemplo, llevar a retrasos en el crecimiento.

Para los adultos, la dieta cetogénica es generalmente segura, siempre que estén bajo la guía de un especialista en nutrición para prevenir deficiencias de nutrientes, problemas de electrolitos y quejas digestivas.

Sin embargo, hay situaciones donde se requiere precaución. Las personas con trastornos metabólicos raros que no pueden procesar bien la grasa deben evitar esta dieta. Además, los adultos que usan ciertos medicamentos necesitan tener cuidado extra. Por ejemplo, las personas que usan insulina para diabetes o litio para el trastorno bipolar pueden notar que la dieta influye en su tratamiento. En tales casos, la supervisión médica es esencial.

Finalmente, la dieta puede llevar a un aumento del colesterol LDL, también llamado colesterol “malo”. Los niveles más altos de LDL están asociados con enfermedades cardíacas, por lo que las personas que siguen la dieta deben controlar regularmente sus valores de colesterol.

Recuadro: cetoacidosis


La dieta cetogénica a veces genera preocupación sobre la cetoacidosis, pero esto es un malentendido. La cetosis, el estado deseado con la dieta, y la cetoacidosis, una condición médica peligrosa, funcionan a través de diferentes mecanismos:
Cetosis ocurre cuando el cuerpo quema grasa en lugar de carbohidratos, donde se producen cetonas como combustible. Este proceso es natural y seguro para la mayoría de las personas.
— Cetoacidosis por otro lado es una condición peligrosa donde los niveles de cetonas se vuelven extremadamente altos, llevando a una disminución dañina de la acidez de la sangre (acidosis). Esto generalmente sucede en personas con diabetes tipo 1 no tratada. Para personas con un páncreas sano, la dieta cetogénica no causa cetoacidosis (Westerberg, 2013).

Este artículo no cubre todos los detalles de la dieta cetogénica. Para más información práctica puedes ir aquí: la guía keto definitiva para principiantes. Esta guía contiene:

  • Qué es una dieta cetogénica
  • Cómo funciona y cuáles son los efectos en el cuerpo
  • Explicación sobre cetosis y cetonas y cómo medirlas
  • Información sobre nutrientes
  • Qué alimentos son adecuados para la dieta cetogénica
  • Recetas y planes de comidas

La guía keto definitiva para principiantes

Hay cada vez más evidencia de que la dieta cetogénica puede ser beneficiosa para condiciones cerebrales como Alzheimer y Parkinson.

Para el TDAH, la evidencia aún se limita a pequeños estudios e informes de casos, mientras que faltan estudios clínicos a gran escala. Sin embargo, los estudios apuntan a mecanismos prometedores, como un mejor suministro de energía al cerebro, un mejor equilibrio de neurotransmisores y menos inflamación.

Cuando los tratamientos estándar para el TDAH tienen efecto insuficiente, la dieta cetogénica puede considerarse como alternativa, pero se recomienda supervisión médica.

Programa de NTR sobre dieta cetogénica y condiciones cerebrales


Veelgestelde vragen

¿Está probada la efectividad de la dieta cetogénica para el TDAH?

La evidencia directa para el TDAH aún es limitada. No hay estudios aleatorizados, pero la evidencia mecanicista apunta a posibles beneficios a través de una mejor energía cerebral, reducción del estrés oxidativo y mejor equilibrio de neurotransmisores. La dieta SÍ ha demostrado ser efectiva para otras afecciones cerebrales como la epilepsia.

¿Es segura la dieta cetogénica para personas con TDAH?

Para adultos, la dieta cetogénica es generalmente segura bajo la guía de un especialista en nutrición. Las personas con trastornos metabólicos raros, o que usan ciertos medicamentos como insulina o litio, deben ser especialmente cuidadosas. Se recomienda el control regular del colesterol.

¿Cómo puede ayudar la dieta cetogénica con los síntomas del TDAH?

La dieta puede ayudar a través de tres mecanismos: (1) las cetonas ofrecen una fuente de energía alternativa y más estable para el cerebro, (2) las cetonas protegen las células cerebrales contra el estrés oxidativo, y (3) las cetonas pueden mejorar el equilibrio de neurotransmisores al aumentar el GABA.

¿Puedo dejar la medicación para el TDAH si sigo la dieta cetogénica?

Nunca dejes de tomar medicación por tu cuenta. La dieta cetogénica puede ser un complemento, pero no reemplaza el tratamiento médico. Siempre discute los cambios en tu plan de tratamiento con tu médico, especialmente si usas medicamentos que pueden interactuar con la dieta.


10. Fuentes científicas sobre TDAH y alimentación

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